lunes, 10 de septiembre de 2007

3. HISTORIA BMW: Repaso a sus principales modelos

A principios del siglo XX, el desarrollo de la aviación logró inspirar a muchos inventores y científicos. La Primera Guerra Mundial obligaba a los ingenieros alemanes a trabajar en estos proyectos; en este panorama bélico surgió en 1916 la empresa Bayerische Flugzeug Werke (Fábricas Baváras de Aviación) que por desgracia no tuvo el éxito esperado, así que en 1917 pasó a ser una empresa pública a la que llamaron Bayerische Motoren Werke (BMW).

Como ya hemos visto, el tratado de Versalles marcó el fin de la Primera Guerra Mundial y también el fin de la gloria de los aviones BMW, porque la empresa sólo se dedicaba a este tipo de productos y las potencias victoriosas prohibieron a los alemanes la construcción de aviones. Lo que salvó a la empresa fue un diseño de Max Fritz, que fue la primera motocicleta BMW a la que denominaron R32 y se dio a conocer en 1923 en el Salón del Automóvil de París. La empresa continuó con la construcción de aviones y motocicletas sin pensar que muy pronto estaría construyendo automóviles. En aquel entonces, Heinrich Ehrhardt, el tercer hombre dedicado a la construcción de coches después de Daimler y Benz, se dedicaba a la construcción de vehículos de grandes dimensiones, pero con la depresión económica de 1920, ya nadie pudo comprarlos, así que en 1928 BMW adquirió la fábrica de coches e inició una larga carrera de prestigio en la producción de automóviles.

En 1930 se presentó el BMW 320 (en la foto), un coche pequeño que tuvo un gran éxito, ya que a partir de la década de los 30, los coches grandes tipo limosina fueron desapareciendo, mientras que los pequeños se colocaban en el gusto de la gente, aunque los vehículos de gran dimensión ofrecían prestigio, elegancia y velocidad.

La situación económica dio inicio a los motores de seis cilindros y BMW se abocó a ellos de inmediato. Si podían crear aviones y motocicletas de calidad, lo mismo podrían hacer con sus coches. La empresa no abandonó la producción aeronáutica y en 1932 empezó a trabajar de nuevo en los aviones. En junio de ese mismo año presentó un hidroavión Dornier modelo “Ballena”, que voló alrededor del mundo logrando un total de 44.800 kilómetros en 26 etapas (en la foto).
En 1933 se fabricó el BMW 303, que sirvió como base para los siguientes modelos, pues contaba con una rejilla de radiador “en forma de riñón”. A partir de ahí empezaron a surgir los modelos turismo, coupé y descapotables de cuatro y seis cilindros. Poco a poco adquirieron fama y experiencia.

En 1936 la compañía presentó un coche deportivo de serie considerado como el más veloz de su categoría: el Roadster 328, que años más tarde revolucionaría el mundo de los deportivos, por su ingeniería de vanguardia con un chasis tubular, motor de seis cilindros con culata de aleación ligera, un mecanismo de distribución por válvulas completamente nuevo y tres carburadores de tiro hacia abajo. Estas características técnicas lo convirtieron en un coche invencible en las pistas de competición.
Paralelamente, BMW seguía con el desarrollo de los aviones, y en 1938 lograron el primer vuelo regular sin escalas de Berlín a Nueva York con un tiempo de 24,5 horas. En el área automotriz presentaron durante la carrera Mille Miglia dos coupés 328 y tres versiones deportivas para los cuales había diseñado una carrocería aerodinámica ultra ligera haciendo historia en el diseño de coches durante décadas.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Alemania se encontraba en una situación decadente y eso se reflejó en todas las empresas de la nación, por lo que BMW resultó afectada también, además de que sus plantas de ensamblaje se vieron afectadas durante los bombardeos y las potencias vencedoras no permitieron que utilizaran las pocas herramientas para seguir creando sus motores y sólo lograron construir motocicletas de un cilindro. A pesar de las difíciles condiciones, la empresa bávara trató de salir adelante y sacó a la venta el BMW 501 (en la foto), un turismo que resultó muy conservador, con base en un modelo de preguerra y motor de seis cilindros.

En 1954 salió al mercado el primer motor de V8, lo cual resultó un éxito porque era el primero en el mundo que se producía en serie con un bloque motor y las culatas del cilindro fabricados en aleación ligera al que llamaron 502, y fue el primer turismo alemán que presentó frenos de disco.

Aunque BMW tenía una excelente reputación en el terreno de las motocicletas y había ganado varias competencias importantes, las ventas de estos vehículos fueron disminuyendo con los años porque ya nadie quería andar en dos ruedas. Así que en 1954, para recuperar esa parte del mercado, sacaron a la venta Isetta “Motocoupé”. Este mini coche tenía una puerta en la parte delantera y un motor de motocicleta BMW 250 ó 300. Su éxito duró poco porque los clientes comenzaron a pedir coches más grandes. Sin embargo, las ventas de este coche pequeño sirvieron para realzar de nuevo a BMW.

A mediados de los cincuenta, salió a la venta el BMW 507, que impactó a muchos, diseñado por el alemán Albrecht Graf Goerts. Este coche estuvo disponible en versión deportiva y de techo duro pero era muy caro para que los compradores pudieran tener acceso, así que entre 1956 y 1959 sólo hubo 252 propietarios. Con sus modelos de alto rendimiento, la empresa bávara salió de la crisis que dejó la Segunda Guerra Mundial.

En 1959 sacaron a la venta el BMW 700 que se convirtió en el primer éxito de ventas después del conflicto armado.
Tres años después salió a la venta el modelo 1500, con un toque deportivo denominado de “Nueva Clase” al que posteriormente se le unirían muchas versiones y nuevos diseños que conformaron la gran gama de BMW.
En la década de los sesenta, BMW empezó a cosechar éxitos con más modelos como el 1800 (foto superior), 2000 y el dos puertas 1600-2. De 1966 a 1977 lograron producir 850.000 vehículos, y con la presentación de los modelos 2500 y 2800, BMW se situó de nuevo en el mercado de los grandes turismos.

A finales de los sesenta las motos de BMW retomaron auge. Se construyeron en la nueva planta de Spandau en Berlín. Al iniciar los años setenta, BMW vio un alto crecimiento en sus ganancias, en sus instalaciones y en su prestigio. Además sacó al mercado la Serie 5, que se deriva de una tradición iniciada en los años cincuenta con los modelos 501, 502 y 507 La calidad de los vehículos permitió que BMW se posicionara más allá del terreno de los coches deportivos e ingresara en el segmento de los automóviles de lujo.

BMW empezó a destacar en las carreras de coches. En 1973 ganó seis Campeonatos en Europa y fue la primera vez que se presentó un equipo con un diseño uniforme, desde los transportes hasta los llaveros. Durante ese tiempo presentaron el BMW 3.0 CSL que tenía seis cilindros con cuatro válvulas e incluía el primer sistema de frenos antibloqueo.

En 1975 apareció el sucesor de la Serie 02, ahora conocida como Serie 3, en principio en dos puertas. Los primeros modelos fueron el 318 y 320 de cuatro cilindros de carburación. Les seguirían el 316, 320i, 323i, 318i y el 315.

En 1976 el Serie 6 se posicionó como un imponente coupé deportivo, y al año siguiente se presentó la Serie 7: un coche más lujoso con tecnología muy similar al Serie 6. En 1978 apareció el M1, un coupé deportivo de diseño asombroso. Tenía montado en el centro un motor que desarrollaba 262 CV.

A principios de los años ochenta, BMW demostró su categoría la construir un poderoso motor para Fórmula 1, que constaba de cuatro cilindros, logrando su primera victoria en 1983 en el Campeonato del Mundo comandado por el piloto Nelson Piquet. Cuando BMW se retiró de las actividades de Fórmula 1 se enfocó en los turismos, en esta etapa nació el BMW M3 que dio grandes satisfacciones a la empresa ya que dominó muchas de las carreras internacionales.

Uno de los vehículos que causó gran expectación fue el BMW Z1, que en un principio se desarrolló como un estudio experimental, con tecnología ultra moderna del cual se construyeron 8.000 unidades. Este roadster tenía un centro de gravedad bajo y un nuevo diseño con articulación Z del eje trasero, su carrocería tenía un diseño totalmente aerodinámico.

Para abrir la década de los noventa la armadora bávara sacó a la venta el BMW 850i, un elegante coupé de lujo con motor de doce cilindros. Con la llegada de los años noventa también llegó la preocupación por las cuestiones ambientales, sobre las cuales BMW empezó a trabajar arduamente. Por tal motivo creó programas de reciclaje de vehículos, presentó una propuesta para combatir la contaminación del aire en zonas densamente pobladas y presentó el vehículo BMW E1 (en la foto) que usaba electricidad para moverse.

En vista del constante éxito, los ejecutivos de BMW decidieron construir una planta en Estados Unidos y seguir con una visión de negocios internacional para hacer llegar sus productos a todo el mundo. Las alianzas automotrices aumentaron, y BMW adquirió 80% de la fábrica británica Rover e incrementó su capacidad de producción a más de un millón de unidades, pero esta sociedad sólo duró seis años.
En 1995 apareció la Serie 5 con un diseño armónico y un chasis casi de aluminio, también se presentó el Z3 que combinaba la alta tecnología y un año más tarde logró una publicidad adicional cuando apareció como el coche del famoso agente secreto 007 en la película “Golden Eye”. Por esas fechas, la marca lanzó al mercado BMW 725 el primer modelo de la serie 7 que se equipó con un motor Diesel.

En 1997 salió el deportivo M descapotable con un motor de seis cilindros que desarrollaba 321 CV para brindar una increíble potencia de aceleración. Un año más tarde se presentó en el salón del Automóvil en Ginebra el M5, un turismo con prestaciones de deportivo. Ese mismo año la empresa bávara consigue los derechos de marca y nombre de Rolls-Royce, pero ésta línea y Bentley pasan a manos de la empresa, también alemana, Volkswagen. Por tal motivo acordaron que, a finales del 2002, la empresa británica se mantendría en VW y posteriormente BMW asumiría todos los derechos y consecuencias.
Con el afán de estar siempre a la vanguardia, BMW entró a un segmento de mercado poco explotado, el de los todoterreno de lujo, y a principios de 1999 sacó a la venta el BMW X5 (foto superior), que se presentó en el Detroit Motor Show. Una de las grandes atracciones de ese año fue el Z8 (ver foto), un roadster de ensueño con 400 CV. Además continúan incrementando la Serie 7.
Mientras desarrollaban nuevos coches para el mercado de calle, el 25 de enero del 2000 dieron a conocer el Fórmula 1 Williams F1 BMW FW 22 (con el que darían inicio a la asociación entre BMW y Williams), con un motor V10 que hasta la fecha le ha dado varias victorias, ya que la escudería cuenta con el piloto alemán Ralf Schumacher y el inglés Jenson Button.
A partir del año 2000 las innovaciones siguen llegando ya que BMW presenta M3, Cabrio 3 y la esperada BMW C1, el primer vehículo de dos ruedas con cabina de seguridad para el pasajero. Debido a que los negocios con Rover no caminaban de manera conveniente para la empresa alemana, esta decide venderla y comprar Ford Motor Company.

BMW sólo se queda con el modelo Mini que fabrica en serie desde el 2001, un coche que ha traído grandes ganancias a la armadora bávara. En la actualidad BMW está posicionada como una marca de lujo que siempre está a la vanguardia produciendo cosas nuevas para el mercado de los coches y las motos En sus últimas presentaciones se ha visto el BMW Z4, los rediseños de la serie 3 y 5, próximamente presentará la Serie 6 e innovará con su Sports Activity Vehicles (SAV) X3. También volvió a sus manos Rolls Royce por lo que armaron una lujosa limosina denominada Rolls Royce Phantom, de esta manera BMW ocupa los primeros lugares en ventas, producción y prestigio en la industria automotriz.